Arranca los tornillos del chasis y tuerce la rueda: embisten su KTM 125 Duke por detrás y acaba así

KTM 125 Duke

En los talleres no solo se ven averías mecánicas por desgaste o falta de mantenimiento. En muchas ocasiones, los daños más serios llegan tras un impacto por alcance, y el último caso explicado por Motorbike Barcelona con una KTM 125 Duke es un buen ejemplo de hasta dónde puede llegar un golpe aparentemente “por detrás”.

Un alcance trasero con consecuencias estructurales

La moto llegó al taller tras ser embestida por un coche por la parte trasera, que literalmente se empotró bajo la moto. A simple vista ya se apreciaban daños importantes: matrícula destrozada, intermitentes dañados y una distancia anómala entre el colín y la rueda trasera. Sin embargo, el problema iba mucho más allá de la carrocería.

Según explican desde el taller, el impacto fue lo suficientemente fuerte como para arrancar de cuajo los tornillos del subchasis, algo especialmente grave en una motocicleta. El soporte del subchasis presenta arrugas evidentes y deformaciones que no deberían existir en condiciones normales, tanto en un lado como en el otro. Toda la zona de refuerzo ha quedado claramente doblada.

El subchasis no es lo único afectado

Durante la inspección visual inicial, sin desmontar todavía la moto, los mecánicos detectaron otro detalle preocupante: la rueda trasera no está alineada. El conjunto rueda–basculante parece desplazado lateralmente, algo que no siempre se aprecia bien en vídeo o fotografía, pero que a simple vista en el taller resulta evidente.

Este síntoma abre la puerta a un daño todavía más serio: la posible deformación del basculante, una pieza clave para la estabilidad y seguridad de la moto. Un basculante doblado no solo afecta al comportamiento dinámico, sino que puede convertir la motocicleta en un riesgo real para su conductor si no se repara correctamente.

Peritaje y mediciones antes de reparar

Ante un escenario así, desde el taller insisten en la importancia de no precipitarse. El procedimiento comienza con el parte al seguro y un peritaje detallado, en este caso realizado sin desmontar inicialmente la moto. A partir de ahí, y una vez autorizado, se desmontará para comprobar pieza por pieza, verificar cotas, medir el chasis y asegurarse de que la estructura principal no ha quedado fuera de tolerancias.

Solo después de confirmar si el chasis está dentro de medidas, si el basculante es recuperable o debe sustituirse, y qué elementos estructurales están comprometidos, se puede elaborar un presupuesto realista y cerrado para la aseguradora.

Golpes que no hay que subestimar

Este caso pone de manifiesto que, incluso en motos de pequeña cilindrada como la KTM 125 Duke, un impacto trasero puede provocar daños estructurales de gran calado. No se trata solo de piezas estéticas o fácilmente sustituibles, sino de elementos clave que afectan directamente a la seguridad.

También sirve como recordatorio para los motoristas: tras un accidente, aunque la moto “aparente” estar más o menos bien, es fundamental que sea revisada en profundidad por profesionales antes de volver a circular. En ocasiones, lo más peligroso no es lo que se ve… sino lo que queda torcido por dentro.