Un taller dice las motos que menos se rompen de todas las cilindradas (y no hay ninguna KTM)

BMW R 1200 GS

La idea del vídeo de Bibimotos es tan simple como útil: una lista de motos que se rompen poco (no “irrompibles”) basada en lo que ve cada día en su taller, después de más de 10 años tocando de todo y sin ser monomarca. Y por eso el orden va de menos a más cilindrada, con un aviso claro desde el principio: se queda fuera “un montón” de modelos porque esto no es un estudio, es experiencia y memoria de taller.

50 cc: las “mulas” de reparto de toda la vida

Yamaha Jog (50 cc)
En el escalón de ciclomotor, el mecánico lo tiene clarísimo: si buscas algo que aguante el trato duro, la Jog entra en esa categoría de scooters que han sobrevivido a generaciones de uso cotidiano sin dramas constantes.

Yamaha Neos (50 cc, refrigeración por aire)
La Neos aparece como el ejemplo clásico de scooter “de batalla”. De hecho, recuerda que durante años fue casi “vehículo oficial” de muchos repartidores antes de que se popularizaran otros modelos económicos.

125 cc: cuando “dura” no significa “la mejor”

Kymco Super Dink 125 (mejor antigua)
En scooter 125, su apuesta es la Super Dink 125, con un matiz importante: cuanto más antigua, mejor. Su argumento: las normativas Euro han ido “capando” modelos y, según su experiencia, las primeras generaciones salían especialmente agradecidas en durabilidad.

Honda Shadow 125
En formato “moto” (no scooter), mete una custom pequeña que define como durísima: la Shadow 125, una 125 con fama de aguantar bien el paso del tiempo si está mínimamente cuidada.

250–400 cc: scooters que parecen no enterarse de los kilómetros

Honda SH300 (Scoopy)
Aquí lo dice sin rodeos: la SH300 es de esas motos que ve pasar por el taller por ruedas, frenos y mantenimiento, pero rara vez por “motor abierto”. La describe como una roca.

Royal Enfield Himalayan (410)
Se “sale” un poco del rango, pero la mete igual: la Himalayan 410. Reconoce que no es la que más corre ni la que mejores suspensiones trae, pero insiste en la idea del vídeo: dureza y capacidad de aguantar uso real.

600–700 cc: las fiables se ganan el puesto con años, no con catálogo

Honda CBR 600 F4i
Deportiva con historial y kilómetros: la F4i como ejemplo de moto que ha demostrado con el tiempo que puede tragar muchísimo sin romperse “por sistema”, incluso con vida dura.

Suzuki V-Strom 650 (la antigua)
Su recomendación va directa a la V-Strom 650 antigua: fiable, robusta y además “anda muy bien” para lo que es. Añade un comentario muy de taller sobre lo puñeteras que pueden ser algunas en ITV por emisiones según el estado y el ajuste.

Honda Transalp 650
Si el objetivo es “moto dura”, la Transalp 650 entra de cabeza. Incluso sugiere que puede ser todavía más resistente que la V-Strom, aunque no tenga ese mismo “punch”.

Yamaha Dragstar 650
Para quien quiera custom y cero dolores de cabeza: Dragstar 650. Su frase viene a ser que eso “no hay dios que lo rompa”.

Yamaha FZ6
En la parte naked, menciona la FZ6 por un motivo concreto: motor duro. Puede gustar más o menos estéticamente, pero él lo enfoca a lo que ve en el elevador.

800–1000 cc: fiabilidad con nombre y apellidos

Honda Africa Twin
La pone como referencia moderna (sin ser “recién salida”) que no deja de acumular buena reputación en fiabilidad, incluso con el debate típico del DCT, del que dice no escuchar grandes problemas reales de taller.

Harley-Davidson Sportster 883
No se considera especialista en custom, pero aquí sí se moja: la 883 por motor duro y una entrega de par que hace que “ande igual” en muchas situaciones.

Kawasaki Z900
La Z900 aparece como naked muy equilibrada y resistente, una de esas motos que, según su experiencia, sale buena y no va dando la lata con facilidad.

Honda Varadero 1000
La llama “barco” si hace falta, pero su tesis es la misma: irrompible en el sentido de que el conjunto aguanta mucho y envejece con dignidad mecánica.

BMW K75
Entra en el terreno “motos de antes” que han demostrado dureza: la K75, con el consejo típico de compra inteligente: mirar más el estado general que los kilómetros.

BMW K100
Y al lado, la K100, incluso “mejor todavía” en esa idea de motor y conjunto hechos para durar y durar.

Más de 1000 cc: la “pata negra” y los motores ladrillo

BMW GS 1200 (de aire)
Aquí mete matiz importante: no “cualquier GS”, sino la GS 1200 de aire, la que considera la realmente pata negra por fiabilidad demostrada con el tiempo.

Suzuki Bandit 1250
Si tuviera que elegir un bloque para dar la vuelta al mundo, suelta el nombre sin dudar: Bandit 1250. La define como motor “ladrillo”, de los que no ve rotos salvo maltrato extremo.

Yamaha XJR 1300
La mete en el mismo saco de motos pensadas para durar, con motores grandes poco “apretados”, y por eso mismo muy resistentes en uso real.

Honda Goldwing 1800
Cierra con su “reina” del confort y la fiabilidad viajera: la Goldwing 1800, destacando suavidad, calidad percibida y esa sensación de moto hecha para devorar kilómetros sin guerra.