La nueva Kawasaki Z1100 amenaza con ser la "más brutal" supernaked
Kawasaki vuelve a la carga en el competido segmento de las super-naked con una apuesta directa y sin complejos: la nueva Z1100, un modelo que apunta de lleno a la Honda CB1000 Hornet y que recupera el espíritu agresivo de la desaparecida Z1000, actualizándolo con más tecnología y un planteamiento claramente orientado al disfrute en carretera.
Una familia Z1100 con dos versiones
La gama se estructura en dos variantes: Z1100 y Z1100 SE, con una estética afilada y musculosa que recuerda a la Z1000 que se despidió del mercado europeo en 2020. Kawasaki ha querido mantener una imagen muy “Z”, combinando líneas tensas con una postura de conducción más dominante y deportiva.
Motor conocido, carácter afinado
En el corazón de la Z1100 encontramos el cuatro cilindros en línea de 1.099 cc ya utilizado en la Ninja 1100SX. Entrega 137 CV a 9.000 rpm y 113 Nm de par a 7.600 rpm, cifras que no buscan liderar el ranking de potencia, pero sí ofrecer una respuesta llena y utilizable en conducción real, con chaqueta y vaqueros, como manda el espíritu naked.
Frente a la antigua Z1000, Kawasaki ha revisado árboles de levas, muelles de válvulas, pistones y desarrollos, alargando quinta y sexta para reducir vibraciones a alta velocidad y mejorar el confort en trayectos largos.
Electrónica al nivel que se espera en 2026
La Z1100 da un salto importante en tecnología. Incorpora acelerador electrónico, lo que permite control de crucero, quickshifter bidireccional y un completo paquete de ayudas gestionado por una IMU de seis ejes, con control de tracción sensible a la inclinación.
Todo se controla desde una pantalla TFT en color de 5 pulgadas, con modos Sport, Road, Rain y uno Rider personalizable, además de conectividad con el móvil mediante la app oficial de Kawasaki.
Parte ciclo: diferencias clave en la versión SE
El chasis es un doble viga de aluminio, acompañado por una horquilla invertida de 41 mm y monoamortiguador trasero. Ambas versiones permiten ajustes de precarga, compresión y extensión, pero la Z1100 SE marca distancia con componentes más exclusivos:
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Amortiguador trasero Öhlins S46 con regulador remoto de precarga
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Frenos Brembo monobloque radiales delante, con discos de 310 mm
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Latiguillos metálicos y detalles estéticos como llantas verdes y horquilla dorada
Los neumáticos son Dunlop Sportmax Q5A en ambas versiones, apostando por un enfoque claramente deportivo.
Ergonomía más agresiva, pero accesible
La altura del asiento se queda en 815 mm, una cifra razonable para el segmento. El manillar ahora es 22 mm más ancho y 13 mm más adelantado que en la antigua Z1000, buscando mayor control del tren delantero y una conducción más incisiva en carreteras reviradas.
Disponibilidad y posicionamiento
La Kawasaki Z1100 llegará a los concesionarios a partir de octubre, con acabados en negro y gris para la versión estándar, mientras que la SE añade un toque más racing con sus detalles en verde y dorado.
Con esta Z1100, Kawasaki deja claro que no piensa ceder terreno en el segmento naked de gran cilindrada. No es la más potente, pero sí una de las más equilibradas, tecnológicas y orientadas al disfrute diario. Una alternativa muy seria para quienes miran de reojo a la Hornet… pero quieren algo con ADN Z.