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“Nos vamos de España”: Velca apuesta por los países donde la moto eléctrica crece con más fuerza

Motos Velca

«Nos vamos de España».

Con esta contundente frase, Emilio Froján, CEO y cofundador de Velca, ha anunciado el inicio de una nueva etapa para la marca española de motocicletas eléctricas.

Sin embargo, el mensaje no significa que la empresa vaya a abandonar España, cerrar su actividad nacional o trasladar completamente su estructura al extranjero.

Se trata de una fórmula deliberadamente provocadora para anunciar que Velca dejará de concentrar la mayor parte de sus esfuerzos en la Península Ibérica y buscará su siguiente gran salto de crecimiento en Italia, Alemania y Francia.

La empresa pretende establecerse directamente en estos tres países durante los próximos meses y transformarse en una marca europea, utilizando España como base desde la que iniciar su expansión.

«Desde España empezamos la conquista de Europa», concluye el propio Froján.

Velca asegura que España está creciendo demasiado despacio

El CEO de la compañía justifica la decisión mediante la evolución del mercado europeo de las motocicletas eléctricas.

Según las cifras citadas por Froján, el mercado europeo habría crecido un 35,3 % durante el primer semestre de 2026.

Alemania habría registrado un incremento del 87,5 %, Italia del 38 % y Francia del 33,7 %.

España, en cambio, habría avanzado únicamente un 4,3 % bajo la categoría y metodología empleadas en su análisis.

Estas cifras concretas deben atribuirse al directivo, ya que las estadísticas varían notablemente dependiendo de si se contabilizan motocicletas, scooters, ciclomotores, canales particulares o el conjunto de vehículos eléctricos de la categoría L.

Los datos generales de Anesdor indican que el conjunto español de motos y vehículos ligeros eléctricos terminó el primer semestre de 2026 con 5.807 matriculaciones, un 7,5 % más que durante el mismo periodo anterior. El mercado completo de motocicletas y vehículos ligeros, incluyendo los modelos de combustión, creció un 24,3 %, por lo que la electrificación avanzó a un ritmo mucho menor que el conjunto del sector.

La diferencia entre el 4,3 % mencionado por Froján y el 7,5 % de Anesdor puede responder a que se estén utilizando segmentos, países o canales de venta diferentes. No invalida el argumento principal: la moto eléctrica española está creciendo, pero lo hace mucho más despacio que el mercado convencional y que determinadas plazas europeas.

Alemania aparece como la gran oportunidad

Alemania es probablemente el país que más interés despierta dentro del plan.

El mercado alemán de las dos ruedas eléctricas cerró el primer semestre de 2026 con un crecimiento del 39,2 %, según los datos publicados por MotorCyclesData, aunque esa cifra vuelve a utilizar una clasificación diferente a la citada por Froján. El conjunto del mercado alemán de motocicletas alcanzó 122.168 unidades y avanzó un 18,8 %.

El tamaño del país, su poder adquisitivo, la importancia de sus ciudades y el desarrollo de la movilidad eléctrica lo convierten en un mercado atractivo para una empresa que necesita aumentar rápidamente el volumen.

No obstante, Alemania también representa un desafío considerable.

Velca tendrá que competir contra marcas consolidadas, fabricantes asiáticos y empresas con redes comerciales, presupuestos y capacidades industriales muy superiores.

No bastará con traducir la página web y enviar motocicletas desde España. La compañía necesitará ofrecer distribución, matriculación, recambios, garantía y asistencia técnica en condiciones similares a las de sus rivales locales.

Italia es el mayor mercado europeo de motocicletas

Italia ofrece una oportunidad diferente.

Es el mayor mercado de motocicletas de Europa y cerró el primer semestre de 2026 con más de 220.000 matriculaciones, por delante de España, Alemania, Francia y Reino Unido.

La cultura de la motocicleta y el uso masivo de scooters en ciudades como Roma, Milán o Nápoles convierten al país en un destino lógico para una marca especializada en movilidad urbana.

Velca ya anunció en 2023 una primera estrategia de internacionalización centrada precisamente en Italia, Francia y Alemania. La empresa utilizó entonces el salón EICMA de Milán como punto de partida para presentar sus planes. La diferencia es que ahora habla de establecerse directamente en esos mercados, no solo de realizar ventas puntuales desde España.

Italia aparece, además, como el destino más avanzado de esta expansión. La propia compañía afirmó recientemente que Portugal ya estaba funcionando y que el lanzamiento italiano se encontraba próximo.

Francia empieza a recuperarse

Francia completa la primera gran ofensiva europea.

El mercado francés de motocicletas sufrió un fuerte retroceso durante 2025, pero en el primer semestre de 2026 se recuperó un 5 %, hasta alcanzar aproximadamente 123.800 unidades.

El país cuenta con grandes núcleos urbanos, una importante tradición de scooters y políticas de movilidad que pueden favorecer determinadas soluciones eléctricas.

También presenta riesgos.

Las restricciones al tráfico, los cambios en las ayudas públicas y la caída experimentada por el mercado francés durante años anteriores obligarán a Velca a elegir cuidadosamente su gama, precios y red comercial.

El crecimiento porcentual de una categoría pequeña puede resultar llamativo, pero no siempre se traduce inmediatamente en un mercado rentable. La empresa tendrá que convertir el interés por la electrificación en matriculaciones suficientes para sostener su estructura internacional.

Velca no se marcha realmente de España

La frase «Nos vamos de España» puede interpretarse como un anuncio de deslocalización o abandono.

Pero el resto del mensaje explica justamente lo contrario.

Froján termina afirmando que la expansión comienza “desde España”. La compañía pretende utilizar su posición nacional como plataforma para construir una marca continental.

No se ha anunciado el cierre de su actividad española, la desaparición de su red comercial ni el traslado completo de su sede.

Velca seguirá vendiendo en España y Portugal, pero dejará de depender casi exclusivamente del mercado ibérico.

La estrategia se parece más a una internacionalización acelerada que a una salida del país.

La empresa asegura que ya tiene más de 4.000 motos en circulación

Velca afirma haber superado las 4.000 motocicletas en la calle, alcanzar una facturación de 1,13 millones de euros durante el primer trimestre de 2026 y haber llegado al equilibrio operativo en marzo.

La compañía también comunica un crecimiento interanual del 63 %, más de 1.200 inversores y alrededor de un 18 % de cuota en el canal particular de motocicletas eléctricas. Son cifras corporativas difundidas por la propia empresa y no equivalen necesariamente al conjunto del mercado eléctrico, donde se incluyen ventas a empresas, alquiler, ciclomotores y scooters de otras categorías.

A comienzos de 2026, diferentes informaciones situaban a Velca cerca del liderazgo del canal particular español, con una cuota aproximada de entre el 14,4 % y el 19 %, dependiendo del periodo analizado.

La precisión resulta importante porque Silence continúa dominando el mercado español de scooters eléctricos en términos generales. Entre enero y junio de 2026 matriculó 1.179 unidades y alcanzó un 42,6 % de cuota dentro de ese segmento concreto.

Por tanto, cuando Velca habla de liderazgo debe atenderse a la categoría y al canal utilizados: particulares, motocicletas de carretera, scooters, empresas o mercado eléctrico total.

El mercado español no está muerto, pero avanza por debajo de su potencial

España no constituye necesariamente un mal mercado para la motocicleta eléctrica.

Durante el primer trimestre de 2026, el canal particular de vehículos eléctricos ligeros creció un 34,2 %, hasta alcanzar 1.367 matriculaciones. Sin embargo, el conjunto de la moto eléctrica se mantuvo prácticamente plano durante ese periodo y avanzó claramente por debajo del mercado convencional.

El primer semestre terminó con crecimiento, pero el volumen continúa siendo reducido frente a las motocicletas de combustión.

Además, buena parte del avance histórico de las motos eléctricas españolas ha dependido de operaciones empresariales, flotas de reparto, alquiler y servicios compartidos. Cuando desaparecen grandes pedidos, las estadísticas pueden cambiar bruscamente.

Para una marca como Velca, construir un negocio sólido exige vender a particulares de forma recurrente y no depender exclusivamente de contratos puntuales con empresas.

Por qué la moto eléctrica no despega igual en España

Existen varias razones que pueden explicar el diferente ritmo entre España y otros mercados.

La primera es el precio.

Una motocicleta eléctrica urbana continúa siendo generalmente más cara que un scooter de combustión equivalente. El ahorro posterior en combustible y mantenimiento puede compensar parte de la diferencia, pero el comprador debe adelantar más dinero.

La segunda es la incertidumbre sobre las ayudas.

Anesdor ha reclamado repetidamente un sistema de incentivos estable, proporcional al aplicado a los coches y capaz de cubrir adecuadamente todas las categorías de motocicletas eléctricas. La patronal considera que el mercado necesita un marco de apoyo más completo para desarrollar su potencial.

La autonomía también sigue condicionando la decisión.

Las motos eléctricas funcionan especialmente bien en recorridos urbanos, pero encuentran mayores dificultades para sustituir modelos de gasolina utilizados en carretera, viajes o desplazamientos largos.

Por último, España posee un mercado de scooters de combustión muy competitivo. Existen modelos de 125 cc fiables, económicos y capaces de repostar en pocos minutos, lo que eleva el nivel de exigencia para cualquier alternativa eléctrica.

La expansión también puede convertirse en un riesgo

Entrar simultáneamente en Italia, Alemania y Francia supone una oportunidad enorme, pero también multiplica los costes.

Velca deberá invertir en:

  • Homologación y matriculación.
  • Logística internacional.
  • Almacenes y recambios.
  • Equipos comerciales locales.
  • Atención al cliente en varios idiomas.
  • Garantías y reparaciones.
  • Campañas publicitarias.
  • Acuerdos con talleres y distribuidores.

Una motocicleta puede venderse por internet desde España, pero la experiencia posterior ocurre cerca del domicilio del cliente.

Cuando aparece una avería, el comprador necesita un taller, una pieza y una respuesta rápida. Si Velca crece más deprisa que su red posventa, la expansión podría generar problemas de reputación difíciles de corregir.

Por eso, establecerse físicamente en cada mercado representa un paso mucho más importante que haber vendido unidades aisladas en más de diez países.

El objetivo: liderar los cuatro grandes mercados eléctricos

Froján asegura que Velca ya lidera el mercado particular de motocicletas eléctricas en España y Portugal.

El siguiente objetivo es convertirse en la marca de referencia en España, Italia, Alemania y Francia.

Es una aspiración extraordinariamente ambiciosa para una empresa joven que competirá contra fabricantes con una capacidad financiera e industrial muy superior.

Sin embargo, también responde a una lógica empresarial clara.

Una startup no puede esperar indefinidamente a que su mercado de origen alcance el volumen necesario. Si Alemania, Italia y Francia crecen más rápidamente, la empresa debe intentar posicionarse antes de que el reparto quede completamente decidido.

Velca considera que la ventana está abierta ahora.

No es una despedida, sino una declaración de intenciones

El mensaje «Nos vamos de España» funciona porque parece anunciar una retirada.

Pero la realidad es diferente.

Velca no está renunciando a España. Está reconociendo que el mercado nacional, por sí solo, puede resultar insuficiente para construir la gran marca europea que persigue.

La compañía continuará utilizando su origen español, su red ibérica y las más de 4.000 motos que asegura tener en circulación como carta de presentación.

La auténtica noticia es que una empresa española de motocicletas eléctricas considera que ha llegado el momento de dejar de pensar como una marca nacional.

Italia, Alemania y Francia serán la prueba definitiva.

Si la operación funciona, Velca podrá convertirse en uno de los escasos fabricantes españoles de movilidad eléctrica con una presencia continental significativa.

Si fracasa, la expansión puede consumir recursos y demostrar que vender algunas motos desde España es muy diferente a construir una red europea.

Froján ya ha elegido el camino:

España seguirá siendo el punto de partida, pero el futuro de Velca se jugará en Europa.