KTM

KTM intenta protegerse de la lluvia de opiniones de "falta de fiabilidad" vendiendo una garantía "premium"

Sede de KTM.

En los últimos meses, KTM se ha convertido en una de las marcas más señaladas en redes sociales por supuestos problemas de fiabilidad en algunos de sus modelos. Entre debates en foros, vídeos virales y comentarios de usuarios, la imagen de la firma austriaca ha quedado bajo una lupa constante. Ahora, la marca parece haber decidido responder con una medida contundente: ampliar la garantía oficial hasta cuatro años en toda su gama de motos de carretera.

La noticia ha sido difundida a través de varios medios del sector próximos a la marca, presentándola como una actualización estratégica del programa de servicio para reforzar la confianza de los usuarios. La medida se aplicará tanto a KTM como a Husqvarna y entrará en vigor para los modelos del año 2025 en adelante.

Una respuesta en plena tormenta mediática

El anuncio llega en un momento delicado para el fabricante. En redes sociales y plataformas de vídeo se han multiplicado las críticas y testimonios de usuarios que cuestionan la fiabilidad de algunas KTM modernas, especialmente en modelos de alto rendimiento o recién lanzados.

Ante ese contexto, la ampliación de la garantía parece tener un objetivo claro: demostrar que la marca confía plenamente en sus productos y enviar un mensaje tranquilizador a los clientes potenciales.

Con esta decisión, KTM quiere trasladar la idea de que sus motos están respaldadas por estándares de fabricación sólidos, y que cualquier problema que pueda surgir estará cubierto durante un periodo considerablemente más largo que el habitual en el sector.

Cuatro años de garantía en casi toda la gama

La nueva Garantía Premium de Fábrica cubrirá prácticamente toda la gama de motos de carretera de KTM y Husqvarna. Esto incluye modelos de categorías como:

  • Adventure

  • Naked

  • Travel

  • Supermoto

  • Sports Tourer

  • Dual Sport

Quedan fuera únicamente los modelos exclusivamente diseñados para competición o uso en circuito, donde las condiciones de uso son mucho más exigentes.

La cobertura tendrá una duración total de 48 meses y será totalmente gratuita, algo que la marca ha querido destacar especialmente en su comunicación.

Una garantía ligada a la moto, no al propietario

Uno de los puntos que KTM ha querido resaltar es que esta garantía está vinculada al número de bastidor de la motocicleta, no al propietario.

Esto significa que, si la moto se vende dentro de ese periodo, la garantía se transfiere automáticamente al nuevo dueño, algo que podría ayudar a mejorar el valor de reventa en el mercado de segunda mano.

Mantenimiento obligatorio en la red oficial

Para mantener activa la cobertura durante los cuatro años, los propietarios deberán cumplir con una condición clave: realizar todas las revisiones y servicios en concesionarios oficiales de la marca.

Solo cumpliendo estrictamente el plan de mantenimiento oficial se mantendrá vigente la garantía completa.

Asistencia en carretera incluida

La ampliación del programa también incluye el servicio SARA (Service Activated Roadside Assistance), que ofrece asistencia en carretera a los propietarios.

Este servicio se activa con la compra de la moto y se renueva automáticamente cada 12 meses o tras cada revisión anual en un taller oficial, lo que añade un nivel adicional de tranquilidad para los usuarios.

También para motos ya matriculadas

La mejora no solo se aplicará a las nuevas ventas. KTM ha confirmado que la garantía de cuatro años también será retroactiva para las unidades del modelo 2025 que ya estén matriculadas o en los concesionarios, siempre que cumplan con los requisitos de mantenimiento establecidos.

Una estrategia para recuperar la confianza

Aunque la marca presenta esta decisión como una mejora natural de su programa de servicio, el contexto en el que llega sugiere que también forma parte de una estrategia para recuperar la confianza del público.

Con la conversación sobre fiabilidad muy presente en redes sociales, ampliar la garantía a cuatro años es una forma directa de responder a esas dudas y reforzar la percepción de seguridad en torno a sus motos.

Queda por ver si esta medida será suficiente para calmar las críticas. Lo que sí parece claro es que KTM ha decidido responder al debate sobre su fiabilidad con una apuesta fuerte sobre la mesa.