KAWASAKI

Kawasaki lanza una moto de enduro preparada para aguantarlo todo (y cuesta dos duros)

Kawasaki Stockman

Prácticamente desconocida en Europa, la Kawasaki Stockman es considerada por muchos como la moto más robusta jamás fabricada por la marca verde. No es una trail al uso ni una enduro camuflada: es una auténtica Ag-Bike (agricultural bike), concebida para el trabajo diario en explotaciones agrícolas y ganaderas de Australia y Nueva Zelanda, donde la fiabilidad no es un valor añadido, sino una necesidad.

Aquí no hay rutas de fin de semana ni postureo aventurero. Su misión es clara: arrancar cada día, soportar abusos constantes y seguir funcionando pase lo que pase.

Ingeniería sencilla… y por eso eterna

La base técnica de la Stockman parte de la plataforma de la KLX 230, pero profundamente adaptada a un uso extremo. Su corazón es un monocilíndrico de 233 cc, cuatro tiempos, refrigerado por aire, con distribución SOHC y dos válvulas, alimentado por inyección electrónica.

Este planteamiento elimina de raíz elementos críticos como radiadores, manguitos o bombas de agua, reduciendo de forma drástica el riesgo de averías tras caídas o golpes y simplificando el mantenimiento. Menos piezas, menos problemas.

Con 137 kg en orden de marcha, la Stockman es ligera, manejable y extremadamente eficiente. Su consumo es mínimo y su vida útil no se mide en kilómetros, sino en décadas.

Detalles únicos que no verás en otra moto

Donde realmente sorprende la Kawasaki Stockman es en su equipamiento, pensado desde una lógica puramente práctica:

  • Doble caballete lateral, uno a cada lado, con bases sobredimensionadas para aparcar en pendientes, barro o terreno irregular.

  • Bloqueo de la maneta de embrague, que permite mantener el motor en marcha con una velocidad engranada.

  • Defensas de motor envolventes en acero.

  • Protectores de manetas fabricados con barra metálica, sin concesiones estéticas.

  • Guardabarros sobredimensionados con faldas laterales para proteger mecánica y piloto del barro… y de algo más.

  • Parrilla portaequipajes delantera y trasera, ambas en acero macizo, diseñadas para cargar herramientas, sacos o material sin contemplaciones.

Todo en ella transmite la misma idea: aguantar el castigo diario sin quejarse.

Kawasaki Stockman

Un objeto de culto por fiabilidad

Aunque su hábitat natural es el campo, la Stockman se ha ganado una reputación casi legendaria entre quienes valoran la mecánica sencilla y duradera. En sus últimas versiones incorpora instrumentación digital y inyección electrónica, pero sin perder su esencia: máxima eficiencia mecánica con la mínima complejidad posible.

Y lo más llamativo: en su mercado de origen, su precio ronda los 3.900 euros, una cifra casi impensable hoy para una moto nueva con este nivel de robustez.

Una moto sin pretensiones… y por eso especial

La Kawasaki Stockman demuestra que, cuando se eliminan las modas, la electrónica innecesaria y las pretensiones estéticas, lo que queda es una herramienta pura. Una moto diseñada para trabajar, para resistir y para seguir viva cuando muchas otras ya han pasado por el desguace.

No será la más rápida ni la más tecnológica, pero probablemente sea una de esas motos que podrías dejar en herencia a tus nietos. Y eso, en los tiempos que corren, es casi un superpoder.