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Honda pone precio a la CB1000F: una clásica con alma de Hornet y 124 CV

Honda CB1000F

Que no engañe su aspecto. La nueva Honda CB1000F parece una moto llegada de otra época, con faro redondo, depósito musculoso, líneas limpias y una decoración que mira directamente a las grandes CB de los años ochenta. Pero bajo ese traje clásico hay una naked moderna, tecnológica y potente, con un motor de cuatro cilindros y 1.000 cc que entrega 91 kW, equivalentes a 123,7 CV, a 9.000 rpm. Honda ya muestra en España la CB1000F 2026 con un precio de 13.000 euros.

Una retro que no quiere vivir solo de la nostalgia

La CB1000F nace con una idea muy clara: recuperar el espíritu de las grandes Honda clásicas, pero sin caer en una simple operación estética. La propia marca la presenta como una moto inspirada en la icónica CB750F de 1979, con depósito retro, franjas de aire racing y un faro redondo clásico. Es decir, una moto hecha para tocar la fibra de quienes todavía asocian las letras CB con motores llenos, sonido metálico y presencia de moto grande.

Pero el guiño al pasado termina ahí. En lo importante, la nueva CB1000F juega en el presente. Honda la ha construido sobre la base de la CB1000 Hornet, aunque con un carácter propio, menos radical y más orientado al equilibrio entre uso diario, carretera y disfrute de conducción. La marca habla de una moto retro de altas prestaciones con motor derivado de la Fireblade, una parte ciclo seria y una puesta a punto pensada para dar más protagonismo a los bajos y medios.

El motor tetracilíndrico que muchos echaban de menos

En una época en la que incluso muchos coches modernos sobreviven con motores de tres cilindros, Honda vuelve a poner sobre la mesa uno de sus grandes emblemas: el cuatro cilindros en línea. La CB1000F monta un propulsor DOHC, de 16 válvulas, refrigerado por líquido, con 1.000 cc, 123,7 CV y 103 Nm de par a 8.000 rpm.

No busca ser una copia exacta de la Hornet más salvaje. De hecho, la CB1000 Hornet juega en otra liga de potencia. Aquí Honda ha preferido suavizar el enfoque y trabajar una entrega más aprovechable, con una respuesta más llena en la zona media del cuentavueltas y una sexta marcha pensada para viajar con menos esfuerzo. El objetivo no es hacer la naked más agresiva del catálogo, sino una gran roadster con tacto clásico y tecnología actual.

124 CV, 230 km/h y consumo declarado de 5,6 l/100 km

Las cifras ayudan a entender el posicionamiento de la moto. La Honda CB1000F declara una velocidad máxima de 230 km/h, un consumo de 5,6 l/100 km, emisiones de 129 g/km de CO₂, depósito de 16 litros y un peso en orden de marcha de 214 kg. No es una moto pequeña ni pretende parecerlo, pero Honda insiste en que su asiento bajo de 795 mm y su posición erguida facilitan el uso cotidiano.

Esa mezcla es precisamente lo que puede hacerla atractiva. No es una deportiva carenada, no es una trail y tampoco una naked extrema. Es una moto para quien quiere presencia, motor, sonido y cierta comodidad sin renunciar a una imagen clásica muy trabajada.

Tecnología moderna bajo una carrocería ochentera

La estética puede mirar al pasado, pero el equipamiento no. La CB1000F incorpora pantalla TFT de 5 pulgadas, conectividad Honda RoadSync, toma USB-C, acelerador electrónico, llave inteligente, modos de conducción, control de tracción, control anti-wheelie y ABS en curva. Honda también destaca la presencia de una IMU de seis ejes, que permite gestionar mejor la asistencia electrónica en frenada y conducción.

Este punto es clave. La nueva CB no pretende competir solo con el argumento emocional. Quiere ser una moto usable de verdad, con ayudas modernas y un nivel tecnológico suficiente para medirse con otras naked premium actuales. La diferencia está en que muchas rivales apuestan por una estética agresiva y futurista, mientras Honda ha elegido el camino contrario: tecnología de hoy con imagen de ayer.

Suspensiones Showa y frenos Nissin radiales

La parte ciclo también acompaña. Delante monta una horquilla Showa USD SFF-BP de 41 mm con 130 mm de recorrido, mientras detrás utiliza un amortiguador con sistema Pro-Link y 140 mm de recorrido. La frenada delantera recurre a pinzas Nissin radiales de cuatro pistones y doble disco flotante de 310 mm; detrás, a un disco de 240 mm con pinza Nissin de un pistón.

Son datos que refuerzan su papel de naked premium. Honda no ha hecho una clásica para pasear despacio ni una moto de escaparate. La CB1000F está pensada para moverse con soltura, frenar fuerte y mantener un comportamiento serio cuando el ritmo sube.

Tres colores y varios packs para personalizarla

Honda sabe que el comprador de una moto así no solo mira la ficha técnica. La personalidad pesa mucho. Por eso la CB1000F estará disponible en Graphite Black, Wolf Silver Metallic con Blue Stripe y Wolf Silver Metallic con Grey Stripe. Son combinaciones pensadas para reforzar ese aire de moto clásica japonesa con detalles deportivos.

Además, la marca ofrece varios paquetes de accesorios. El Pack Sport añade elementos como cúpula del faro, rejilla del radiador y Quick Shifter; el Pack Comfort suma asiento confort y puños calefactables; y el Pack Travel incorpora alforjas y bolsa de depósito para ampliar su faceta viajera.

13.000 euros: cara, pero no fuera de mercado

El precio de 13.000 euros confirma que la Honda CB1000F no es una moto barata, pero tampoco llega descolocada. Por motor, potencia, electrónica, frenos, suspensiones y posicionamiento, entra de lleno en el territorio de las naked premium de litro. La diferencia está en que Honda añade un argumento emocional muy potente: el regreso del espíritu CB con una ejecución moderna.

La jugada tiene sentido. Hay muchos motoristas que quieren tecnología, pero no necesariamente una moto con estética robótica. También hay quienes buscan una clásica, pero no quieren renunciar a prestaciones, ayudas electrónicas o una parte ciclo actual. Ahí es donde la CB1000F puede encontrar su hueco.

No es una simple Hornet maquillada ni una clásica de postureo. Es una moto que intenta unir dos mundos que Honda conoce muy bien: el de las tetracilíndricas japonesas con carácter y el de las naked modernas capaces de servir para todo. Y con 124 CV, 1.000 cc y un precio desde 13.000 euros, llega con argumentos suficientes para convertirse en una de las Honda más deseadas de 2026.