HONDA

Las Honda del futuro moverán el manillar sin tu permiso para que no te caigas

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Honda sigue dando pasos firmes en su apuesta por la seguridad preventiva en motocicletas. Su último movimiento llega en forma de una nueva patente registrada ante la World Intellectual Property Organization (WIPO), centrada en un dispositivo de control de giro para motocicleta pensado específicamente para anticiparse a posibles colisiones y asistir al piloto en situaciones críticas.

No se trata de un simple asistente electrónico, sino de un sistema avanzado inspirado en tecnologías que la marca japonesa ya utiliza en el automóvil, pero adaptadas a las particularidades únicas del mundo de las dos ruedas, donde el equilibrio, la inclinación y la reacción del piloto juegan un papel determinante.

Un paso más en la prevención de accidentes en moto

El departamento de I+D de Honda lleva años trabajando en sistemas orientados a reducir el riesgo de accidente antes de que este llegue a producirse. Ya en 2024 la firma sorprendió con patentes relacionadas con la asistencia frente al viento cruzado, la advertencia de cambio de carril y la detección avanzada de puntos ciegos.

Este nuevo dispositivo de control de giro se integra en esa misma filosofía: intervenir solo cuando es necesario y de forma progresiva, evitando reacciones bruscas que puedan empeorar una situación de riesgo.

¿En qué consiste el dispositivo de control de giro?

Según la descripción oficial de la patente, el sistema se define como “un dispositivo de control de giro para una motocicleta que realiza automáticamente el control del manillar de dirección de acuerdo con un estado predeterminado”.

La clave está en que Honda reconoce que no se puede trasladar directamente la tecnología de cuatro ruedas a una moto. En una motocicleta, cualquier intervención sobre la dirección afecta directamente a la estabilidad, por lo que el control debe ser mucho más preciso y específico.

El objetivo del sistema es analizar en tiempo real múltiples parámetros de conducción —velocidad, inclinación, posición del piloto, entorno y presencia de otros vehículos— y, si detecta un riesgo inminente de colisión y una falta de reacción adecuada por parte del conductor, aplicar una asistencia gradual sobre el giro del manillar.

Asistencia progresiva para evitar movimientos bruscos

Uno de los puntos más interesantes de esta patente es su enfoque psicológico y dinámico. Honda no busca “quitar el control” al piloto, sino evitar respuestas nerviosas o exageradas en momentos de estrés, como un volantazo repentino que pueda provocar una caída.

El sistema actuaría suavemente sobre la dirección para guiar la trayectoria de la moto, ayudando a esquivar un obstáculo o a corregir la línea, siempre teniendo en cuenta factores críticos como el equilibrio y el ángulo de inclinación.

Tecnología que necesita un ecosistema completo

Para funcionar correctamente, este dispositivo de control de giro no actúa de manera aislada. La patente deja claro que debe apoyarse en:

  • Sensores distribuidos por la motocicleta

  • Radar y/o cámaras en ambos extremos

  • Sistema avanzado de detección de puntos ciegos

  • Una unidad de control capaz de procesar datos en tiempo real

Especialmente interesante es la integración con el sistema de puntos ciegos, que no solo avisaría de vehículos ocultos, sino que detectaría cuándo la propia moto se convierte en el punto ciego de otros usuarios, anticipando maniobras peligrosas.

¿El futuro de la seguridad o demasiada tecnología?

Como ocurre con muchas innovaciones de este tipo, el debate está servido. Sobre el papel, este dispositivo de control de giro para motocicleta podría convertirse en una herramienta clave para reducir accidentes graves y salvar vidas. Sin embargo, también plantea preguntas entre los motoristas más puristas sobre hasta qué punto queremos que la electrónica intervenga en la conducción.

Por ahora, se trata de una patente y no de un sistema confirmado para producción. Pero conociendo la trayectoria de Honda, no sería extraño que parte de esta tecnología acabe llegando, de forma refinada, a futuras generaciones de motocicletas de la marca.

Una cosa está clara: Honda no concibe la seguridad como un elemento pasivo, sino como un sistema activo, inteligente y cada vez más integrado en la experiencia de conducción sobre dos ruedas.