El futuro de Honda no gustará a los amantes de la combustión
Honda da un paso clave hacia la moto eléctrica de mayor tamaño, y lo hace con un mensaje claro: el cambio ya no es solo urbano ni experimental. La presentación de la Honda WN7, una roadster eléctrica de enfoque naked, en el último EICMA de Milán, marca un antes y un después en la estrategia de la mayor fabricante de motos del mundo.
La marca japonesa, Honda, produce más de 20 millones de motocicletas al año, opera en más de 20 países y vende a través de 30.000 concesionarios. Que un gigante de este tamaño apueste de forma abierta por una moto eléctrica de media cilindrada equivalente no es un gesto simbólico: es una señal clara de cambio de mentalidad en la industria.
Honda WN7: el inicio de algo más grande
La WN7 no pretende competir directamente con una deportiva o una gran touring de combustión. Según reconoce la propia marca, todavía no está ahí. Pero sí es un primer paso consciente y medido hacia ese objetivo.
El responsable del proyecto, Masatsugu Tanaka, lo explica sin rodeos:
la referencia sigue siendo la moto de combustión, y el objetivo es que un usuario tradicional no sienta que renuncia a nada al pasarse a un EV. Hoy, ese punto aún no se ha alcanzado del todo.
La autonomía homologada se sitúa en torno a 140 km (87 millas) en su configuración más capaz, una cifra claramente inferior a la de una naked media de gasolina, pero suficiente para uso urbano, periurbano y escapadas cortas.
Prestaciones, batería y carga
La Honda WN7 se ofrecerá en versiones adaptadas a distintos carnés, con una potencia nominal que oscila entre 15 y 24 CV, aunque el pico máximo anunciado alcanza los 67 CV, con un dato clave en los eléctricos: un par motor de 100 Nm (73,8 lb-ft) disponible de forma inmediata.
La batería de 9,3 kWh admite carga rápida CCS2, pasando del 20 al 80% en unos 30 minutos, un punto esencial para que este tipo de motos empiece a ser viable fuera del entorno estrictamente urbano.
En conducción, Honda reconoce una realidad técnica difícil de esquivar:
más autonomía implica más batería, más peso y menos diversión. Por eso, la WN7 busca un equilibrio muy concreto entre agilidad, usabilidad y sensaciones, antes que cifras espectaculares.
¿Para quién es realmente esta moto eléctrica?
El enfoque está claro: usuarios de naked convencionales que usan la moto a diario, especialmente para desplazamientos al trabajo, con trayectos repetitivos y previsibles.
No hay embrague, todo se gestiona con el acelerador y la entrega es suave, directa y silenciosa.
Durante el desarrollo incluso se planteó añadir más capacidad de carga, pero Honda decidió priorizar la experiencia de conducción frente a un planteamiento más práctico tipo scooter.
Precios y posicionamiento (estimados en euros)
En mercados europeos, la Honda WN7 se situará alrededor de los 15.000 €, una cifra elevada si se compara con modelos de combustión como la CB500 Hornet, que cuesta en torno a 7.500 € y ofrece más del doble de autonomía.
Honda es consciente de esta desventaja y no la oculta: la ficha técnica todavía no convence a todos, y por eso la marca considera esta moto como una fase inicial, no como un producto definitivo.
El futuro eléctrico de Honda va más allá de la WN7
Desde la división de electrificación, la propia Honda admite que las especificaciones actuales no cumplen aún todas las expectativas del cliente, y que el siguiente paso dependerá en gran parte del feedback real de los usuarios.
La ambición es clara:
extender la electrificación a deportivas, touring, scooters grandes y más segmentos, replicando la misma diversidad que hoy existe en gasolina.
Paralelamente, Honda ya trabaja en soluciones de reciclaje y segunda vida para las baterías, reutilizándolas como sistemas de respaldo energético en países como India, con planes de expansión a otros mercados.
Una señal potente para toda la industria
Que el mayor fabricante de motos del planeta decida entrar ahora en el terreno de las motos eléctricas de ocio no es casualidad. La Honda WN7 no es perfecta, ni pretende serlo, pero sí es una declaración de intenciones.
La lectura es clara: Honda ya no pregunta si la moto eléctrica llegará, sino cuándo y en qué formato debe hacerlo para convencer al motorista de siempre. Y eso, para el sector, lo cambia todo.