DUCATI

Ducati vende más que nunca en España, pero Carlos López Panisello no alcanza el objetivo que había marcado para 2025

Carlos López Panisello, director de Ducati España

Los números de Ducati España no permiten hablar de una mala gestión.

De hecho, dicen prácticamente lo contrario.

Desde que Carlos T. López Panisello asumió la dirección de Ducati España y Portugal el 1 de mayo de 2023, la marca ha incrementado sus ventas, ha transformado su red comercial y ha conseguido resultados históricos en nuestro mercado.

Pero existe una diferencia entre crecer y cumplir los objetivos que uno mismo se marca.

Y ahí aparece el primer punto realmente criticable de su etapa.

López Panisello llegó a Ducati España en 2023

Carlos T. López Panisello asumió la dirección general de Ducati España y Portugal en mayo de 2023.

Pocos meses después comenzó además una transformación especialmente importante para la filial.

Desde enero de 2024, Volkswagen Group España Distribución asumió directamente la comercialización de Ducati en España y Portugal, dando inicio a una nueva estructura comercial para la marca italiana.

El objetivo era claro: hacer crecer a Ducati, profesionalizar todavía más su red y potenciar su imagen como fabricante premium y exclusivo.

Y en términos generales, el proyecto ha funcionado.

Ducati creció un 10% en España en 2024

El primer ejercicio completo de esta nueva etapa terminó con aproximadamente 2.000 Ducati matriculadas en España durante 2024, alrededor de un 10% más que el año anterior.

Si se sumaban España y Portugal, el volumen se situaba alrededor de las 2.500 unidades, con un crecimiento aproximado del 14%.

El resultado tenía todavía más mérito porque Ducati estaba atravesando un momento bastante diferente a escala internacional.

Mientras España crecía, las ventas mundiales de Ducati descendieron alrededor de un 6% en 2024.

Es decir, el mercado dirigido por López Panisello estaba evolucionando mejor que la propia marca a nivel global.

Y entonces fijó un objetivo muy concreto para 2025

A comienzos de 2025, el responsable de Ducati España y Portugal decidió poner cifras a sus expectativas.

El objetivo declarado era alcanzar alrededor de 3.000 motocicletas entre España y Portugal.

De ellas, aproximadamente 2.400 debían matricularse en España.

Eso suponía aspirar a un crecimiento cercano al 20% en nuestro país.

Era una meta ambiciosa.

Pero también perfectamente medible.

Y eso permite ahora comparar lo prometido con lo conseguido.

Ducati volvió a crecer, pero un 16%

El ejercicio 2025 terminó nuevamente con noticias positivas.

Volkswagen Group España Distribución comunicó que Ducati había aumentado sus ventas un 16% en España y Portugal, alcanzando el mejor resultado histórico de la marca en ambos mercados.

Por tanto, Ducati volvió a crecer.

Y volvió a batir récords.

El problema aparece cuando comparamos ese 16% con el objetivo que López Panisello había planteado previamente.

Porque para España se había hablado de alrededor de un 20% de crecimiento.

La marca terminó comunicando un crecimiento ibérico del 16%.

No es una enorme diferencia.

Pero tampoco es lo mismo.

¿Llegaron realmente a las 3.000 motos?

Aquí hay que ser especialmente precisos.

Ducati había cerrado 2024 con aproximadamente 2.500 unidades entre España y Portugal.

Si aplicamos sobre esa cifra el crecimiento del 16% anunciado para 2025, el resultado sería aproximadamente:

2.900 motos.

Por tanto, todo apunta a que Ducati habría terminado ligeramente por debajo de las 3.000 unidades que López Panisello había marcado como objetivo.

La diferencia sería pequeña, de aproximadamente un centenar de motos.

Pero existe.

Y sobre todo resulta relevante porque el objetivo había sido establecido públicamente por la propia dirección.

No puede afirmarse con absoluta precisión que Ducati vendiese exactamente 2.900 unidades porque las cifras difundidas son redondeadas y no disponemos del desglose definitivo completo de España y Portugal.

Pero sí puede decirse que el crecimiento comunicado parece haber dejado a Ducati ligeramente por debajo de su objetivo.

No es un fracaso, pero sí una primera promesa incumplida

Sería absurdo presentar estos números como un desastre.

Una compañía que crece un 16% y consigue su mejor resultado histórico difícilmente puede ser presentada como una empresa en crisis.

Pero tampoco tendría sentido ignorar que la dirección esperaba crecer más.

El propio López Panisello había situado el listón.

Y Ducati no parece haberlo alcanzado completamente.

La crítica razonable, por tanto, no sería:

“Carlos López Panisello está gestionando mal Ducati”.

Los números no permiten afirmarlo.

Sería:

“Ducati está creciendo con López Panisello, pero su primer gran objetivo cuantificado se ha quedado ligeramente corto”.

Hay otra promesa todavía más ambiciosa

Cuando comenzó la nueva etapa de Ducati en España y Portugal, López Panisello también habló de una aspiración mucho mayor.

Convertir a España y Portugal en el segundo mercado europeo más importante para Ducati en términos de penetración.

Tres años después, la compañía sí ha comunicado un crecimiento acumulado cercano al 30% en España y Portugal.

Pero hasta ahora no existe una confirmación pública clara de Ducati que permita asegurar que ese gran objetivo europeo haya sido alcanzado.

Eso tampoco significa que no pueda conseguirlo.

Pero es otro compromiso que permite medir la evolución de su gestión durante los próximos ejercicios.

López Panisello está haciendo Ducati cada vez más exclusiva

Existe además una decisión estratégica que puede ser bastante más interesante que unas pocas decenas de motos arriba o abajo.

López Panisello está apostando claramente por premiumizar todavía más Ducati.

La red comercial es un buen ejemplo.

Cuando comenzó su etapa, aproximadamente el 25% de los concesionarios eran exclusivos Ducati.

Actualmente esa proporción se habría elevado hasta alrededor del 70%.

La marca quiere instalaciones más cuidadas, una experiencia más exclusiva y una relación con el cliente cada vez más próxima al mundo del lujo.

Y la propia gama refleja perfectamente esa filosofía.

Ducati puede vender motos desde aproximadamente 10.000 euros hasta ediciones extraordinariamente limitadas capaces de superar ampliamente los 100.000 o incluso 200.000 euros.

La idea es clara:

Ducati no quiere competir por ser barata.

Quiere ser deseada.

Pero las motos chinas están cambiando el mercado español

Y ahí aparece posiblemente el verdadero riesgo de esta estrategia.

Mientras Ducati se hace cada vez más premium, más exclusiva y más cara, el mercado español está experimentando exactamente otro fenómeno.

Las marcas chinas están creciendo a una velocidad extraordinaria.

Voge, Zontes, CFMoto, Kove y otras compañías han conseguido introducir motocicletas con equipamientos muy elevados y precios considerablemente inferiores a los de los fabricantes europeos tradicionales.

En el primer semestre de 2026, el mercado español de motocicletas y vehículos ligeros creció nada menos que un 24,3%.

Y buena parte del crecimiento está llegando precisamente de fabricantes que compiten utilizando una relación precio/equipamiento extremadamente agresiva.

El director de Ducati ya ha dicho que las marcas chinas no le preocupan

Carlos López Panisello ha sido bastante claro cuando se le ha preguntado por este fenómeno.

Su postura es que Ducati juega en otra liga.

La argumentación tiene sentido.

Un comprador de una Ducati Panigale V4, una Streetfighter V4 o una Multistrada V4 no necesariamente está comparando su compra únicamente por la relación entre caballos, pantalla TFT y precio.

Compra también:

marca, diseño, historia, competición, imagen y exclusividad.

Ducati está apostando precisamente por reforzar esos elementos.

Pero el mercado cambia rápidamente.

Y algunas marcas que hace pocos años parecían incapaces de competir contra fabricantes europeos están empezando a vender miles de motos en segmentos donde Ducati, BMW, KTM o Triumph tenían una posición mucho más cómoda.

El riesgo está en despreciar demasiado pronto a esos competidores

Decir que las marcas chinas “no preocupan” puede ser perfectamente válido mientras no exista una pérdida evidente de clientes.

Pero también puede acabar convirtiéndose en una frase incómoda dentro de unos años.

BMW Motorrad ya ha comprobado lo rápido que puede cambiar el mercado español.

En apenas un ejercicio, Zontes y Voge consiguieron superar a BMW en número total de motocicletas matriculadas en España.

Ducati juega en un segmento más exclusivo y no tiene necesariamente que perseguir el volumen.

Pero eso no significa que sea inmune.

Fabricantes como CFMoto están desarrollando cada vez productos más potentes, sofisticados y caros.

La distancia entre “moto china económica” y “moto premium europea” se está reduciendo.

El gran examen de López Panisello empieza ahora

Hasta este momento, el balance de Carlos T. López Panisello al frente de Ducati España es claramente positivo.

La marca ha crecido.

Ha aumentado aproximadamente un 30% en tres años en España y Portugal.

Ha conseguido récords.

Y ha transformado profundamente su red comercial.

Pero 2025 también ha dejado una primera pequeña señal que permite empezar a exigir resultados frente a las expectativas creadas.

El objetivo era aproximadamente 3.000 motos.

El crecimiento esperado en España rondaba el 20%.

El crecimiento comunicado finalmente fue del 16% para España y Portugal.

No es suficiente para hablar de fracaso.

Ni siquiera cerca.

Pero sí demuestra que las previsiones más ambiciosas de la dirección no siempre se están cumpliendo completamente.

Y ahora llega una prueba todavía más importante.

López Panisello ha apostado por hacer de Ducati una marca cada vez más exclusiva, precisamente cuando el mercado español está creciendo con enorme fuerza gracias a fabricantes que ofrecen cada vez más moto por menos dinero.

Hasta ahora, Ducati está ganando esa apuesta.

La cuestión es cuánto tiempo podrá seguir haciéndolo.

Porque el verdadero examen para su gestión no será únicamente conseguir vender unas cuantas Ducati más cada año.

Será demostrar que, mientras el mercado cambia a una velocidad enorme, Ducati puede seguir creciendo sin renunciar precisamente a aquello que la hace diferente: ser cara, exclusiva y deseada.